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Díada 

Buscando en el diccionario la noción de díada encontré estas palabras que siguen:

Yo-tú 

La relación del yo a un tú es el hecho primitivo, la experiencia fundamental y fundante. La conciencia no puede sustraerse a esta apertura porque de no ser así, tiende a empobrecerse, a empequeñecerse, a suprimirse.

La conciencia de sí es abierta y solidaria con otro sujeto, con un tú.  Es lo que llama* la díada yo-tú, presupuesta a la otra díada sujeto-objeto. Esta díada es bilateral, recíproca. Toda percepción de la persona del otro en cuanto persona implica una reciprocidad dada y querida.

“Para tener un yo es preciso ser querido por otro yo y a su vez, quererle.

Es preciso tener una conciencia, al menos oscura, del otro y de las relaciones que unen entre sí los términos de esta trama espiritual que es el hecho primitivo de la comunión de las conciencias…

Otro, no significa un no-yo, sino la voluntad de promoción del yo, la transparencia del uno por el otro. Es una coincidencia de los sujetos, una doble inmanencia…

Desde entonces se constituye o se revela una conciencia colegial, un nosotros”. (* Maurice Nedoncelle, La réciprocité des conscientes, París 1942, p.319)  

No hay, pues, un yo sin el nosotros y no se construye o se personaliza sino por medio del tú. La persona no está jamás completamente hecha y tiende a personificarse, a llegar a ser más, haciendo llegar a ser a otros: yo. Siendo uno el yo del otro. 

Amor 

El amor es el principio de esta reciprocidad de las personas y comunión de las conciencias.

Amor y persona parecen intrínsecamente unidos. En su forma completa, el amor no puede no ser personal y la persona no puede comprenderse fuera de una trama de amor entre sujetos.

El amor es definido como una voluntad de promoción que une las conciencias en una comunidad espiritual. En realidad, es en la relación directa entre dos conciencias amantes como se experimenta la verdadera reciprocidad.

El amor desvela la naturaleza de la persona. En él se descubre la relación fundamental de las dos conciencias que se ha llamado díada y que es relación de amor, formando la reciprocidad e intersubjetividad del nosotros.

Comunión, conciencia colegial y voluntad de promoción mutua para encontrar el propio desarrollo en una perspectiva universal, tal es el amor y ésta es la naturaleza de la persona revelada en el amor. 

El personalismo más allá de ser una corriente filosófica sistematizada, representa una corriente de pensamiento que tiene como centro de sí a la persona. Se distingue como una ideología que considera al hombre como un ser subsistente y autónomo pero esencialmente social y comunitario, un ser libre pero no aislado, un ser trascendente con un puro valor en sí mismo que le impide convertirse en un mero objeto. Un ser moral, capaz de amar, de actuar en función de una actualización de sus potencias y finalmente de definirse a sí mismo pero considerando siempre la naturaleza que le determina. 

(Texto extraído y mejorado de la filosofía Personalista y uno de sus mentores).

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